Cada fin de año escolar nos obliga, casi sin querer, a detenernos un momento y mirar hacia atrás. Y cuando lo hacemos, descubrimos que este fue un año lleno de retos, de aprendizajes profundos y, sobre todo, de logros que hablan del esfuerzo colectivo de toda nuestra comunidad.
No fue un año sencillo; pocas cosas valiosas lo son. Tuvimos metas altas y caminos que exigieron constancia. Sin embargo, el resultado nos llena de orgullo: nos ubicamos en el quinto lugar a nivel de Bogotá en las Pruebas de Estado, un reconocimiento que refleja el compromiso de nuestros estudiantes, el acompañamiento de las familias y el trabajo incansable de nuestros docentes y directivas.
Los logros no se quedaron en las aulas. Nuestros equipos nos recordaron, una vez más, que el talento se expresa de muchas formas. Celebramos triunfos importantes en competencias deportivas, matemáticas y ciencias, victorias que demuestran disciplina, curiosidad y pasión. A esto se suma la alegría de haber recibido una mención de honor en la Universidad de los Andes por nuestro periódico CAS News, un reconocimiento que valida la dedicación de los estudiantes que le dan vida a cada edición con su voz y su mirada.
Este también fue un año de sueños cumplidos: 70 estudiantes del Prom 2025 celebraron su graduación, listos para abrir nuevos caminos. Mientras tanto, nuestros músicos llevaron el nombre del colegio hasta Bélgica, participando en un festival que les permitió compartir escenario con jóvenes de todo el mundo. Los proyectos de cada grado, presentados a lo largo del año, nos mostraron habilidades diversas: creatividad, investigación, sensibilidad social y capacidad de trabajo en equipo. Y las porristas, siempre presentes, representaron al colegio en distintos eventos con la energía, disciplina y alegría que las caracteriza. Sabemos que fueron muchos más los logros, porque cada avance de nuestros estudiantes es un premio a la dedicación.
Cada logro, grande o pequeño, construye la historia de quienes somos como institución. Este fue un año exigente, sí, pero también luminoso. Un año que nos impulsa a seguir creciendo, a seguir creyendo en la educación como camino y en nuestros estudiantes como razón de ser.
A todos quienes forman parte de esta comunidad: gracias. Gracias por confiar, por acompañar y por hacer de este colegio un espacio donde aprender es también celebrar, transformar y soñar. Que el próximo año traiga nuevos proyectos, nuevas metas y la misma convicción que nos ha traído hasta aquí.
