La clausura de este año escolar dejó momentos que aún resuenan en nuestros pasillos. Entre ellos, uno especialmente significativo: la celebración de los grados de quinto, estudiantes que, con ilusión y un poco de nostalgia, dieron el paso hacia MIddle School. Para muchos, fue la primera vez que sintieron lo que significa cerrar una etapa importante y abrir otra llena de promesas.
En medio de una ceremonia solemne y profundamente humana, cada estudiante recibió su diploma en el marco de la Clausura de Primary, un espacio donde se resaltaron sus logros, su crecimiento y la manera en que, día a día, fueron construyendo el camino que hoy los impulsa hacia nuevos desafíos académicos. Hubo palabras sinceras, aplausos que parecían abrazos y miradas de orgullo que decían más que cualquier discurso.
También hubo un momento especial para reconocer la labor de quienes están detrás de cada avance: los docentes, guías que convierten preguntas en oportunidades, y los colaboradores que, con años de servicio, han tejido parte esencial de la historia del colegio. Sus nombres y trayectorias recibieron el aplauso cálido que solo se da cuando la gratitud es genuina.
Algo similar se vivió en Middle and High School, durante la ceremonia de cierre para los grados noveno. Estos estudiantes, que el próximo año iniciarán su camino en el Programa del Diploma del IB, vivieron una celebración cargada de significado. Fue un momento para reconocer lo que han logrado y, al mismo tiempo, para invitarlos a caminar con valentía hacia un programa que pondrá a prueba su disciplina, su curiosidad y su capacidad de liderazgo.
Las ceremonias de este fin de año lograron capturar lo mejor del 2025: el esfuerzo compartido, la alegría de aprender, la compañía de una comunidad que crece unida y la certeza de que cada etapa merece ser celebrada.
