Con el corazón lleno de amor y gratitud rendimos homenaje a nuestra querida Lucianita, una pequeña de 3 años que llegó a alegrar los rincones de Preescolar con su inocencia y picardía, y en corto tiempo nos mostró la belleza, simpleza y fragilidad de la vida.
Desde el primer día en que Lucianita llegó a nuestro colegio, su presencia iluminó cada rincón del salón. Su alegría contagiosa tenía el poder de alegrar el día más gris y su sonrisa siempre radiante resonaba como una melodía en nuestros corazones. Luci tenía un espíritu bondadoso y generoso, a pesar de su corta edad, siempre estaba dispuesta a compartir sus juguetes y su tiempo con sus amigos. Su curiosidad por el mundo y espíritu explorador le permitían ver la vida como una gran aventura llena de maravillas por descubrir. A través de sus ojos, fuimos recordados de la belleza de las cosas simples; una flor en el jardín, el vuelo de una mariposa, o el sonido de la lluvia.
Un día Luci se convirtió en un ángel brillante y aunque ya no está físicamente con nosotros, deja un recuerdo en un lugar especial y mágico, su árbol. Un símbolo de amor, amistad y recuerdos felices, donde su espíritu seguirá creciendo y floreciendo en los corazones de todos. Ahora, cuando los niños juegan bajo el Árbol de Luciana, sentirán su amor y su alegría y se reunirán para escuchar historias y cantar canciones, recordando siempre a su querida amiga.
