El próximo 3 de junio se cumplen seis meses del ataque militar de Estados Unidos a la cúpula del régimen de Nicolás Maduro, en Venezuela, en el que terminó apresado y enviado para ser juzgado en una corte en Nueva York.
El 2026 comenzó con una noticia que nos estremeció a todos, cuando apenas estaba comenzando el año: el gobierno de Donald Trump había iniciado una operación militar a gran escala en el país vecino. Con una serie de bombardeos simultáneos, en varias ciudades de Venezuela, y un plan militar por tierra, el gobierno de Trump puso contra la pared al presidente Maduro, su esposa y los miembros más fieles del régimen.
Las imágenes de Maduro con los ojos vendados y esposado dieron la vuelta al mundo. Las calles de Venezuela se llenaron de detractores de esta acción militar extranjera, mientras que en varias partes del mundo muchos exiliados salieron a celebrar el fin de este régimen político.
Sin embargo, la historia no ha sido tan fácil. Días después, Decly Rodríguez fue designada como la presidenta encargada del proceso de transición democrática. Mientras tanto, los servicios básicos en gran parte del país vecino escasean y la ola de migrantes sigue siendo unas de las más grandes en el mundo.
Finalmente, Maduro y su esposa están enfrentando a la justicia estadounidense por delitos de terrorismo y tráfico de drogas. La crisis humanitaria y de protección de derechos humanos no parece tener un fin próximo.
