En el colegio se realizó una innovadora propuesta que juntó elementos del arte y la biología en una sola experiencia: una actividad motivadora que nos inspiró a nosotros, estudiantes de Artes Visuales año 1, a comprender la naturaleza a través de la observación y la representación visual de diversas especies de insectos. Mediante esta exploración, que buscaba responder la pregunta ¿En qué medida el paso de la observación científica a la interpretación artística transforma el conocimiento sobre el mundo natural?, pudimos entender a estos seres desde la observación microscópica y estereoscópica en el laboratorio, así como desde la reproducción artística de registros fotográficos tomados allí mismo.
En este proyecto contamos con la guía teórica de la profesora de Artes Visuales Juliana Canal y el apoyo en el ámbito de Biología del profesor Rafael Losada. A partir de esta su experiencia aprendimos a identificar y utilizar muchos elementos, detalles y estructuras de ambas disciplinas, lo que sentó bases importantes para nuestras composiciones y para la búsqueda de conocimiento sobre los insectos, tanto desde lo observable como desde la interpretación artística. Desde un punto de vista artístico, logramos observar cómo los elementos del arte como la línea, la forma, el color y la textura, presentes de manera casi invisible, construyen la fisiología de criaturas tan diminutas como una polilla o una mosca, pero al mismo tiempo tan complejas y fascinantes como una libélula, una típula o un escarabajo. Por el lado de la biología, nos adentramos en el mundo de los insectos empezando desde lo general, visualizando y analizando sus estructuras y sus roles en el mundo, para luego irnos al detalle y observarlos a través del microscopio. Gracias a estos avistamientos pudimos usar la taxonomía para identificar sus nombres científicos y tomar fotografías increíbles que después logramos plasmar en un dibujo.
Al conectar Artes con Biología, aprendimos que los insectos, aunque muchas veces nos den impresión, son criaturas magníficas con las que debemos relacionarnos, proteger y aprender a valorar. También entendimos que al juntar dos materias aparentemente opuestas y sin una relación evidente, el resultado puede convertirse en un proyecto inolvidable, lleno de curiosidad, aprendizaje y diversión.
