Hace unos días tuve la oportunidad de acompañar una clase en grado 2C, esta fue desarrollada en un espacio diferente al habitual y enriquecida por el uso de la tecnología. Desde el inicio encontré un ambiente de entusiasmo, sello característico de Miss. Patricia, quien constantemente busca transformar sus clases, innovar a través del uso de material concreto y partir de los intereses y motivaciones de los estudiantes. En esta ocasión, La maleta misteriosa se convirtió en el punto de partida para despertar la curiosidad de los niños, invitarlos a realizar inferencias y acercarlos, de manera lúdica y significativa, a las características propias del género dramático.
Esta experiencia de aprendizaje también permitió reconocer algunas de las grandes fortalezas de los estudiantes de 2C, las ganas de aprender y el atreverse a hacer incluso más allá de lo solicitado. Durante toda la clase, los estudiantes mostraron alegría y sorpresa con cada pista y cada palabra que encontraban en la maleta. Sus ganas de participar, de descubrir y de aportar más ideas estuvieron presentes de manera indiscutible. Fue especialmente significativo observar cómo, al finalizar, lograron plasmar lo aprendido en sus esquemas de construcción de aprendizajes, de esta manera, La maleta misteriosa no solo logró mantenerlos motivados, sino que se convirtió en una experiencia mediada por la curiosidad para construir nuevos aprendizajes.
